29

Para no romper mi tradición de hacer una reflexión de todo lo que viví cada año de mi vida, estuve días antes de mi cumpleaños pensando cómo demonios podría resumir todo lo que viví en mis 29.

Viaje todo lo que quise viajar, en un rato ahondaré más en eso, pero como mayor highlight, fui a Nueva York por primera vez en mi vida al lado de Charlotte, cumpliendo esa promesa que teníamos desde que nos conocemos. Muchas veces esa promesa nos mantuvo con esperanza de una mejor vida, un futuro de fantasía en una realidad tan compleja. Hace 10 años estaba sin dinero, en Querétaro con un desorden mental lleno de traumas con un corazón envenenado intentando lo mejor que podía y valorando la idea de regresar a cdmx. Hoy soy alguien totalmente distinto. Es más, tan solo comparando hoy con mi yo de enero 2025, soy tan diferente. Cambié de departamento, cambié de trabajo, cambié tantas cosas… y me siento bien.

Cumplí varias fantasías que tenía en mi corazón, y también aprendí la importante diferencia entre vivir el presente y vivir para el futuro.

Alguna vez me dijeron que los 20’s son la mejor y la peor década en la vida, por todo el desorden emocional, profesional y personal que uno puede vivir. Sí, puedo coincidir con el concepto, me enamoré y me rompieron el corazón tantas veces, hice amigos, fui el héroe y el villano en tantas historias, la regué y la regaron conmigo en muchas otras; me encantó ese espacio para construir y destruir mi vida una y otra vez. Me encantó. Hubo tiempo para todo.

Lo que también me encantó de este año fue que Maya y yo pudimos vivir muchísimas experiencias similares, donde la emoción era casi la misma. Hubo una conexión en nuestra forma de pensar, cambiar, trabajar en nosotros mismos, en abrirnos al amor y también a redefinir lo que significa la soledad.

Me hace muy feliz seguir contando en mi vida a Robs y Arely, que la distancia nunca ha sido un tema entre nosotros, la amistad sigue tan cercana como siempre. Se dice fácil pero tener una amistad así de increíble con tantas horas de diferencia y espacios en la comunicación, es complejo y requiere de mucha intención. Soy feliz que exista y sigamos.

Sobre mis viajes de este año…

Vi a Lana del Rey en Londres con mis amigos, conocí nuevos lugares de Reino Unido, tuve mi primer discusión con mi, en aquel entonces, mejor amigo, y regresé a México con mi renuncia y entrando a un nuevo trabajo, después fui a Nueva York, vi a Dua Lipa en el MSG con amigos, me perdí caminando en Madison Avenue, pude tomarme fotos en Cornelia street, tener juntas de trabajo en oficinas con vistas a la estatua de la libertad, para después ir a Carmel a visitar a una vieja amiga, luego regresar a mi querido Ámsterdam y que una persona de allá pensara que yo vivía ahí porque hablé muy bien neerlandés, luego conocer España, divertirme un montón probando nuevos sabores en Madrid, Granada, Sevilla y que ahí, en plena noche me corrieran de un Airbnb para yo terminar en Frankfurt con una de mis mejores amigas, que ella reuniera a sus amigos para cenar conmigo y animarme, para después regresar a México y terminar en unas mini vacaciones en Vallarta, disfrutando un 25 de diciembre en la playa con atardeceres en el mar…

Sí, mi vida es un caos, un gran caos que me gusta, que a veces odio, que no entiendo cómo pero, mi vida es así. Yo soy así y soy feliz.

Estoy orgulloso de mi mismo. No solo por lo que he podido lograr de forma profesional; estoy orgulloso por la parte emocional, la forma en que ahora sí me enojo, me frustro, lloro, me emociono, me rio, abrazo y dejo ir. Aprendí a darme un espacio sobre mi sentir, a validar lo que pasa por mi corazón, así como separar lo que es la emoción de los hechos, porque claro que dos cosas pueden ser verdad y ser correctas al mismo tiempo. Claro que pueden herirme al mismo tiempo que yo estoy amando, claro que puedo herir al mismo tiempo que soy amado, y claro que puedo odiar mientras hay nostalgia con melancolía en mi corazón.

No solo sé lo que soy, también lo estoy viviendo y es increíble, y todo esto es gracias no solo a la terapia, aprender a poner límites (que ando aprendiendo desde 2019 y aún así la sigo regando), ni nada extra que sí claro que ayudó pero no fue totalmente la razón de mi cambio tan drástico. Estoy consciente que mucho de lo que soy también es gracias a las personas que tanto me aportan en esta vida.

Tengo personas que son valiosas en mi mundo, personas que llegaron para quedarse, que son relaciones eternas como mis mejores amigos. Amigos cometa que llegaron, me iluminaron un montón, vivimos historias increíbles y que hoy en día ya no están, pero vaya que me dejaron aprendizajes, momentos divertidos, me hicieron sentir comprendido y acompañado, y la verdad es que no puedo con la cantidad de cariño que me brindaron y estoy más que agradecido por las personas que me abren las puertas de sus casas para tomar un té en un día lluvioso, para jugar cartas, para pedir pizza, para estar juntos.

En esto podría resumir en cómo viví mis veintinueve años:

Amar y ser amado.

En fin, aquí una foto de mis 29 años.

Deja un comentario