Cielo rosa

«Si te vieras como yo te veo» es una frase trillada que se ha dicho en tantas historias, en tantas canciones. Me he preguntado por qué, quizás esta baja autoestima es algo más que generacional, quizás es algo que hemos aprendido por culpa del la vieja escuela.

Digo «hemos» porque yo también he deseado ser alguien más cuando me veo al espejo. Ser alguien más por un día. No sólamente por el físico, también por que podría vivir otra realidad por unas horas. Unas bellas horas de no ser yo.

Sin embargo, desde que te conocí las cosas cambiaron. Mi cielo oscuro se iluminó con tus abrazos, las lluvias se volvieron divertidas contigo corriendo a mi lado y el color rosado del cielo se volvió algo común al pasar las tardes contigo.

Tú haces que el mundo que ya conozco se vuelva distinto, sin importar qué ocurra, sé que puedo calmar cualquier incendio con tus manos y que todo estará bien, contigo.

De alguna manera, sé que el mundo será bello una vez que te cuente lo que ocurrió en el día. Sé que cualquier problema se volverá chistoso en cuanto nos riamos juntos porque, es ridículo lo serio que es la vida.

Sin ninguna duda, tú eres mi hora dorada, en cualquier momento del día. Sin importar la estación, tú eres ese abrigo en el invierno y mi sombra de árbol en los días más asoleados.

Gracias a ti conozco lo que es amar a alguien con todo el corazón, de extrañar con miles de recuerdos sin miedo, por qué gracias a ti sé lo que es ser correspondido, ser el número uno y espero que tú sepas que eres mi número uno también. Nunca ha sido una decisión a tomar, porque sé que no hay comparación con lo que tú representas en mi corazón, ya que eres mi decisión bajo cualquier contexto y bajo cualquier realidad.

Yo sé que todo estará bien, siempre que pueda llamarte al final del día y pueda platicar contigo.

Te quiero muchísimo y puedo afirmar, que me gusta ser yo, porque significa que te tengo a ti en mi vida.

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